Cuida Tus 4 T's
Cules son tus 4 Ts y cmo se relacionan con nosotros como cristianos y cris-tianas? Tus 4Ts son los Tesoros, Tiempo, Talento y Todo lo creado. Si sigues leyendo podrs encontrar la relacin entre estas 4 Ts y nuestra responsabilidad como seguidores de Cristo. Hemos sido creados por Dios y por lo tanto le pertenecemos. Sabemos que De Jehov es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en l habitan (Salmo 24:1)
Dios como dueo de todo lo que existe nos ha encomendado una hermosa tarea: la de ser mayordomos o administradores. En Gnesis 2:15 encontramos lo si-guiente: Entonces el Seor Dios tom al hombre y lo puso en el huerto del Edn, para que lo cultivara y lo cuidara.. Este texto quiere decir que tenemos la responsabilidad de cuidar todo lo que existe porque somos los y las representan-tes de nuestro Seor en la tierra. El trmino mayordomo viene del latin mayor (mayor) y domus (casa). En griego la palabra oikonomos se traduce como oikos, casa, y nemo, administrar. Estos dos trminos se refieren a la persona que ha sido empleada en una casa para cuidar y administrar los bienes. Decir que somos mayordomos significa que somos administradores de lo que Dios nos ha dado: familia, casa, posesiones, cuerpo, mente, medio ambiente, iglesia, talentos, tiempo, etc. En ocasiones definimos la mayordoma como ofrendar o dar dinero a la iglesia. Sin duda, el ofrendar es una parte importante, pero no es la nica.
Por eso decimos que somos responsables de cuidar nuestras 4 T's: Tesoros, Tiempo, Talento y Todo lo creado. Durante las prximas semanas estaremos explorando cada una de las T's pero hoy nos referiremos a nuestra responsabilidad de cuidar la primera T: nuestros tesoros. Dios en su inmenso amor nos ha provisto de todo lo que tenemos, incluyendo los bienes materiales y el dinero (Salmo 104: 27-28). En la Biblia encontramos prueba de cmo Abraham y Jacob dieron sus diezmos en agradecimiento por las bondades recibidas de Dios (Gn 14:20; 28:22). La palabra diezmo se refiere al 10% de lo que recibimos. Si seguimos buscando en la palabra, podremos entender que el traer nuestras ofrendas y diezmos como una demostracin de agradecimiento y fidelidad a Dios es un mandato bblico. (Dt 12:17; 14:22; 26:12; Nm 18:21; Lv 27:30; 1 Samuel 8:15; 2 Cr 31:5; Am 4:4; Mal 3:8-10; Mt 23:23; Lc 18:12; 2 Cor 9:6-15; Heb 7: 2-9). Dios no te pide una limosna, ni lo que te sobra, sino la dcima parte de lo que ya has recibido. Debemos dar a nuestro Creador y a la iglesia como mnimo el 10% del dinero que obtenemos por la misericordia y bondad de Dios. Cuando t le das a Dios lo que le corresponde, ests cumpliendo con tu obligacin como su hijo e hija y en recompensa Dios te promete derramar bendicin sobre t y tu familia. Escucha la promesa que Dios tiene para t hoy: Traed todos los diezmos al alfol y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehov de los ejrcitos, si no os abrir las ventanas de los cielos, y derramar sobre vosotros bendicin hasta que sobreabunde. (Malaquas 3:10)
Si no cumplimos con nuestra obligacin de dar nuestros diezmos y ofrendas a Dios, le estamos robando tal como no dice su palabra: Robar el hombre a Dios? Pues vosotros me habis robado. Y dijisteis: En qu te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. (Malaquas 3:8).
Recuerda que la mayordoma es mucho ms que dar dinero a la iglesia, es:
*un compromiso y responsabilidad que envuelve la vida total del creyente,
*un ejercicio espiritual
*parte del desarrollo de nuestra fe
*un compromiso con Cristo y su iglesia
*una respuesta fiel al Seor Jesucristo
*un deber y un privilegio del cristiano
Tanto Dios, como sta, tu iglesia, necesitan de tu apoyo para continuar desarro-llando su misin en la tierra. Hasta ahora hemos logrado grandes cosas en nuestra congregacin. Si nos unimos y somos fieles al mandamiento de Dios de dar nuestros diezmos y ofrendas, podremos ver como su gloria se manifiestar en nuestras vidas y en nuestra comunidad que tanto lo necesita. Animo que entre todos nosotros y con la ayuda de Dios podremos conseguir los recursos econ-micos necesarios para compartir el mensaje de amor y redencin que Dios por medio de su Hijo Jesucristo tiene para nosotros, y que gracias al Espritu Santo podemos hacer realidad en nuestras vidas.
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